Experiencia personal
Es una ciudad muy bonita con sus caballos tirando de sus carros transportando a los turistas mostrándoles un poco de Sevilla. Tiene mucho por mostrar, ver y disfrutar.
Es conveniente, coger un hotel en el centro del casco antiguo para ir a pie a todos los sitios, desplazarse con facilidad y cansarse lo menos posible. Otra opción es alojarte en un hotel que no este en el centro pero tenga la boca del metro al lado.
En esta ciudad es muy común comer tapas. La comida está muy buena y es asequible para todos los bolsillos.
La gente de allá es muy amable, graciosa e interesada.



